En tres viernes


En tres viernes, tus andares,
me llenarán la mañana
de un compás de filigrana
que reflejan mis soñares.
En tres viernes, los armares,
que visten nagüeta y plumas,
llenarán de un mar de espuma
el suelo de calle Parras
con sones que a Ti se agarran…
Después Ella, como ninguna.