Contraluz de Lunes


A la cita nunca falta,
la tarde del Lunes Santo,
la luz que extiende su manto
desde la azotea más alta.
Con su contraluz, resalta
a los largos capirotes
que aparecen como el brote
de estampa, vieja y añeja,
entre un caserío que deja
que el ocaso en él, se agote.

Sigue buscando la luz
la cofradía en el andar,
y de caoba un altar
porta clavado a Jesús.
La gótica Vera Cruz
entre cuatro hachones verdes.
Él, en el tiempo se pierde,
y el sol cuando se lo encuentra
por las celosías se adentra
y en sus reflejos lo envuelve.

Las dalmáticas anuncian
que un palio pondrá el final
al silencioso caudal
de ruanes que denuncian.
Y entre la luz, se pronuncia
la frase que les obliga;
la que en Cruz de Guía instiga
escrita entre su crucero,
que dice, abriendo el sendero,
que tomes tu cruz, y la sigas.