Comienzo en Tus Manos


Presagian nardos sus manos
cuando agosto se despierta
y pone en fila, a su puerta,
un ocaso de verano.
Abanicos al solano
refrescan espera y rezo.
Vienen a dejar sus besos
prendidos bajo corales.
Ella ya espera brotares
de luz en el alba fresco.