Parada


En el frescor silente
que corta mi paseo
y aleja el ajetreo
de una vida ruidosa,
me siento con tu gente
en los primeros bancos
marcando, como blanco,
tu Aura poderosa.

En el corto descanso
que todas las mañanas
tus plantas soberanas
a un servidor le ofrecen,
escucho en el remanso
de un fresco abaniqueo
los rezos en siseos
que en tu Cara florecen.

Tu Atrio es el presagio
de Arca de Alianza
y encuentro de Esperanza
que alivia el caminar,
en el duro naufragio
que siempre algún presente
mirándote de frente
te ha venido a contar.

Parada en tus primores
para este caminante
que en tu Cara radiante
cada mañana encuentra,
alivio a sinsabores
y premio regalado
al ser privilegiado
cada día que entra.