Ayer


Ayer, como una brisa
de fresca primavera
que penetra serena
ojales de antifaz,
sentí en mí la caricia
de jóvenes recuerdos
envueltos en la foto
que pude contemplar.

Ayer, vi un Nazareno
sobre canasto antiguo
con un adorno exiguo
de flores a sus pies,
y sones corneteros
de grises uniformes
seguidos de redobles
de baquetas en piel.

Ayer, vi candelabros
de alegres guardabrisas
y jóvenes sonrisas
cubiertas de arpillera,
y la memoria abro
sintiendo su zancada
y su dulce mirada
llenando las aceras.

Ayer, con una foto,
pasaron por mi mente
momentos con mi gente
vividos junto a Ti,
y en un giro remoto
me quité ocho lustros
y no veas lo a gusto
que luego me dormí.