Tus días


Con un solemne traslado
sintiendo tu dulce peso
va quedando el aire preso
de tu perfil inclinado.
En la oscuridad, posado,
a los pies del Altar quedas;
el Altar que Tú abovedas
coronando el mar de cirios
que salpicado de lirios
abre cuaresmal vereda.

Será el domingo primero
de la Cuaresma esperada
cuando una fila formada
marque hacia Ti su sendero.
Será de nuevo ese fuero,
sin olvidar el de antaño,
el que suba otro peldaño
en la respetada historia
que prendida en la memoria
va creciendo en su tamaño.

Y en el domingo segundo
de estos días de abstinencia
besaremos la inocencia
de tu caminar fecundo.
El que se hace rotundo
en el final de este tiempo.
El que envuelve en sentimientos
las luces, que al Viernes Santo,
el ocaso con su manto
va derramando a tu encuentro.