Pretensiones


Cuando uno peina canas
entre cirios y costales
y de trepas fantasmales
hartito se encuentra ya,
sólo busca en la mañana
de una procesión de palmas
la luz que llena de calma
el aire de la ciudad.

Cuando uno ya está harto
de unos monaguillos laicos
babeando por un palco
e invitando sin pagar,
sólo espera, de lo alto,
de toda la Costanilla
oír Plumas por Sevilla
y ver a una Burra andar.

Cuando algunos creen suyas
hermandades centenarias
y con ideas empresarias
las intentan manejar,
uno sólo quiere bulla
buscando una bambalina
que cuando doble una esquina
haga a su corazón saltar.

Cuando tantos meapilas
se rasgan las vestiduras
porque a unas criaturas
les falta eclesialidad,
yo sueño con una fila
sobre una rampa de abriles
de túnicas infantiles
estrenando otro azahar.

Cuando pasean levitas
fantasmas de guante blanco
el Sábado por los palcos
a quien los quiera mirar,
yo espero entre las benditas
cales de Santa Isabel
un perfil de atardecer
que en la memoria guardar.

Cuando moñas bufanderos
buscan pliegues y alfileres
y al Adviento, llenar quieren,
de tonterías en altar,
yo sólo sueño y espero
sentir por la Resolana
temblar el suelo con ganas
cuando Ella lo va a pisar.