Arco de Esperanza


Muralla que al final, un Arco prende,
igual que a una medalla su cadena.
Un Arco, coronado de azucenas,
que se riegan con lágrimas de duendes.

Un Atrio, da cobijo al que se aprende
la gracia de poder dejar las penas
en Salves, con olor a hierbabuena,
que dentro en perfiles se desprenden.

El Cielo tiene puerta en la muralla,
abierta día y noche al paseante
que quiera consolarse en su Semblanza.

En medio del camino, la Atalaya,
donde los rezos buscan el calmante
que alivia el corazón, con su Esperanza.