Sentirte


Me gustan estas citas
que tú y yo tenemos
en el frescor sereno
del recién levantar,
y como un sibarita
de tu placer me lleno
tan solo con un pleno
y cadente caminar.

Me encantan tus mañanas
de domingos de estío
y suelto el amorío
que profeso hacia ti,
mientras se desparrama
el alba a su albedrío
y libre de gentío
te muestras ante mí.

Disfruto al escucharte
en fuente de colores
por callejón de flores
que embriagan al pasar,
y de pronto encontrarte
mostrando tus favores
en torre de fervores
sobre casas de cal.

Anhelo el pasearte
con la luz abreviada
de mañana estrenada
en un celeste cielo,
para en tu aire besarte
y arropado en tu abrigo
ausente de testigos
decirte que te quiero.