Cuna


Tú te sabes, corazón,
Reina mora de esta orilla;
Intimo amor de Sevilla
Asomado a su balcón…
Náufrago del esplendor
Armonioso que en ti brilla.

Tiene tu aire un olor
Rociado de mar quieta,
Incrustado en la coqueta
Alfarera perfección
Nacida desde que Dios
Anidó por tu silueta.

Tengo la suerte de ser
Renglón en tu historia escrito;
Incalculable placer,
Al que un día pude acceder
Naciendo bajo el bendito
Abrigo de tu querer.

Tu perfil es una estampa
Recuerdo de los ausentes,
Inalcanzable a la gente
A la que en tu fama lampa
No conociendo la rampa
Altozana de tu Puente.

Tu sol de Aljarafe malva
Reposa ocaso en el puente.
Ingrávido, porque al verte,
Ancla la tarde en el agua;
Necesitando tu fragua
A golpe de soleá hiriente.

Tus ojos cautivadores
Reclaman todos los días
Inventadas poesías
A cambio de tus amores…
No me cuesta poner flores
Al pie de la cuna mía.

Trae tu tarde en primavera
Raso de brillos morados
Iluminan el cansado
Andar que Sevilla espera
Nacido bajo el amparo
Alegre de tu ribera.