Inmaculado llanto


En tu llanto inmaculado
se posan algunos días
la Primitiva alegría
de reencontrarme a tu lado.
Y el confesar reposado
que a tus perfiles ofrezco,
queda prendido en el fresco
caudal de tu pena amarga
y en él mi rezo aletarga
las penas que yo padezco.

En tu nacarada Cara
mis retinas se adormecen
en la víspera de preces
de inigualable mañana.
Un Jueves, a Ti me llama
para cruzar tu Mirada
que de azahar perfumada
embriaga mis sentidos
en el rincón escondido
que procuro a mi llegada.

En tu Luz pongo mi andar
en la eterna Madrugada
intuyendo tu llegada
en la brisa que me da.
Y en el tibio iluminar,
limpio, de mi cera blanca,
noto el silencio que planta
tu andar en la Catedral
llenando en su rachear
de escalofríos mi garganta.