Receta


En estos días de calores
mi paseo se ve alterado
por trasiego acelerado
que no sabe donde ir.
Cuando aparecen sudores,
escapo a la alegre bulla
antes que ésta me engulla
y me trague en su rugir.

Y huyendo de escaparates
busco la paz y el sosiego
que a modo de cortafuego
me ofrece su bella estancia,
y agradeciendo el rescate
envuelto en ambiente estanco
me prendo al Silencio Blanco
de su estampa de elegancia.

Hoy os doy esta receta
a los que en el centro andáis
hartos, y necesitáis
un sorbo de paz y calma:
busca la ruta secreta
que va por calle Regina
y cuando dobles su esquina,
entra en San Juan de la Palma.