Ventana de luces


Por su espalda se pasea,
desde el alba hasta el ocaso,
la luz, que añora sus pasos
un Jueves cuando marcea.
O cuando abril petalea
aromas que al aire fluyen.
Pero esa luz, se diluye,
recogida en su aposento
cuando Él busca el encuentro
de un silencio que lo arrulle.

Por un barroco jardín
Sevilla ha puesto la luz
para que alumbre la Cruz
de la Luz de un camarín.
Es de plata, y es el fin
de fe Divina y Humana.
La luz, cruza la ventana
y en su hermosura se posa
buscando el aroma a rosas
que de su perfil emana.

Cuando se oculta la luz
por aljarafeña loma
la Luz, al patio se asoma
por la espalda de Jesús.
Se refleja en la quietud
de fuente de agua estancada…
Es Luz, en la madrugada,
que eclipsa a la luz del alba
que sólo sueña en su espalda
por el día quedar posada.