Efímero sueño


Portada de la gloria
de cuatro bien bailás
mirándola a la cara
y oliéndola al cruzar,
sintiéndote su sombra
y acariciando el talle
de filigrana suave
que marca su compás.

Sabor de manzanilla
de sanluqueñas cepas
que río arriba trepan
cual barco colonial.
Efímera Sevilla
de luz y de alegría
con cantes a porfía
llenando su Real.

Albero alcalareño
en ruedo maestrante
a orillas del río grande
dispuesto al ritual,
de convertir el sueño
ante el silente ambiente
de un natural de frente
en una realidad.

Sevilla en primavera
mocita engalanada
que su gracia derrama
enamorando a aquel,
que la quiera de veras
dejando los sentidos
abiertos y rendidos
sin preguntar por qué.