Media tarde


En esa hora que asoma
el sol con su poderío
recortando el caserío
sobre el fondo azul del cielo,
la calle Gerona toma
como la proa de un navío
un paso que entre el gentío
busca el aire por señuelo.

El paso viene avanzando
con las cornetas trayendo
mientras la tarde cayendo
lo va llenando de luz,
y en su andar se va entregando
a un Jueves que se adormece
en un Cristo que se ofrece
sobre una inclinada Cruz.

El clavel le pone brotes
de olor a la canastilla
que conforme avanza, brilla
tras una voz que lo manda,
y por la trasera un trote
se asienta en la melodía
que trae la dulce porfía
entre costales y banda.

A eso de la media tarde
la luz busca madrugada
y mantillas enlutadas
anuncian fines cercanos,
mientras en el alma arde
el secreto sentimiento
de un sueño, que en el encuentro
se te diluye en las manos.