Tiempo detenido


Cuando la luz por Rioja
se prende en atardeceres
y asoman como alfileres
estrellas al cielo azul,
llega Él, y se despoja
de lutos el Viernes Santo
que rendido ante su encanto
olvida Muerte de Cruz.

Su paso llega a la esquina
con zancada firme y larga
portando la dulce carga
que por Triana nació,
y poco a poco la fina
estampa de sus mecidas
va quedando adormecida
al redoble de tambor.

Cuando las andas despiertan
a golpe de llamador
y de nuevo su esplendor
suelta andares de Triana,
corneta y tambor aciertan
y ponen su melodía
en la esquina que el Mesías
gira buscando Campana.

¡Ay! esquina de Rioja,
donde el tiempo se detiene
y la brisa se entretiene
en el vuelo de su ropa,
mientras el ocaso aloja
en el cielo sus colores
imitando al de las flores
que a su caminar arropan.