Beso de Lunes


Asomó un beso traidor
buscando brisa en la esquina
que por Santa Catalina
sabe a Lunes Redentor.
Llegó y llenó de sabor
una vuelta suspendida
al son que le daba vida
y en su trasera marcaba
el compás que le inyectaba
primavera a su mecida.

La tarde se recreaba
en un cielo que se abría
para ver la cofradía
hacia la luz entregada.
El paso se dibujaba
en un contraluz suave
y parecía una nave
que el ocaso iba buscando
mientras seguía mostrando
un falso beso en la calle.

Con tus sones te alejaste,
dejándome el interior
tan lleno de tu sabor
que ya sé dónde encontrarte.
Si puedo, iré a buscarte
cada Lunes que Tú quieras
para ver desde la acera
cómo sales de Santiago
mientras se prende a tu lado
Santa Catalina entera.