Rompiendo la brisa


Sobre un buque bronceado
viene rompiendo la brisa.
Su cuerpo inerte y sagrado
suavemente se desliza
como un lirio marchitado
por una muerte sumisa.

El cielo adorna la escena
color de moradas filas.
Un gorgoteo de vencejos
entre árboles se apila.
Y sábanas de lino blanco
se alzan en calvario lila.

El balanceo de su muerte
marca el camino a la quilla.
Un ocaso aljarafeño
le da brillo a unas mantillas
como si fueran las conchas
de una deseada orilla.

Cuando el navío se aleja,
de nuevo se echa la brisa.
De nuevo, la mar en calma.
Navega avante y deprisa.
Por su popa, en el gentío,
muerte y llanto se desliza.