Encuentro en la memoria


Aquel año tu pellizco
no ocurrió por Relator;
sino justo en la esquinita
que llenaste de sabor
de la calle Marcos Sancho
con Conde de Torrejón.
La fragancia de los nardos
presagiaban tu llegada,
y entre la cal de la calle,
la cal de tu rostro andaba
para pararse de frente
entre una nube incensaría.
Los sones de Dulce Nombre
al cielo te levantaban
y mostrando tu perfil
poco a poco caminabas
perfumándonos la calle
de belleza sobrehumana.
Y en la esquina se perdía
tu manto entre notas claras
de Sevilla Cofradiera
Y los Santos a tus plantas
extasiados otro año
uno a otro comentaban:
Reina de Todos los Santos,
no se puede ser más Guapa.