Rosa de Lunes


Tu muerte baja entre toques
de un tañido funerario.
Entre paredes de ocre
que rozan con sus rebrotes
los lirios de tu regazo.

Queda clavada tu estampa
en quien completa la escena:
la bendición de una Santa,
Varones que te levantan
y Madre llena de Penas.

Tu tez absorbe el entorno
con su blancura serena
y el ocaso queda roto
en contraluz de mil trozos
al tropezar con tu senda.

Tu caminar levitante
suelta un frescor sobrehumano.
Mientras, el olor fragante
de una rosa exuberante
busca acariciar tu mano.