Nardos de un sol roto


Cita de Sevilla y Ella
con nardos como testigos.
Cuando sale una Doncella
junto a la torre más bella
a encontrarse con sus hijos.

El alba asoma en el cielo
despacito y sigiloso,
desplegando sus destellos
como puntadas de fuego
sobre un gótico celoso.

Desembocando en la Plaza
una tumbilla se ofrece.
Mientras un cancel la abraza,
el sol en el cielo se alza
y poco a poco aparece.

Es al final de Alemanes
cuando encuentra su consuelo.
 Se posará en su Semblante;
sol que ante un Sol Radiante
se eclipsará por completo.

Nardos de sevillano agosto
de perfumes arrogantes,
otra vez seréis vosotros
los que veáis a un sol roto
cuando la tenga delante.