Perdisteis


Perdisteis una mañana
de olivos en las solapas
buscando la Cara guapa
de una Estrella Soberana.
Bajo palio Ella proclama
su alfarera y fina estampa…
Perdisteis la que levanta
los abriles del sentido
y con su rostro afligido
abre la Semana Santa.

Perdisteis la madrugada
que revienta en la mañana
y se reencuentra Triana
de azahares perfumada.
Un exilio en oleadas
que busca viejos corrales…
Perdisteis las soleares
que por saetas le cantan
a la Esperanza, gargantas,
con piropos celestiales.

Perdisteis la algarabía
de un rociero camino
que tiene como destino
Lunes entre noche y día.
Se van buscando a María
a son de flauta y tambor…
Perdisteis el esplendor
de centenarias pisadas
y una carreta plateada
de promesas y fervor.

Perdisteis el alma entera
de este cachito de tierra
que a su pasado se aferra
y ya vuestro, nada espera.
Olvidasteis lo de fuera
mirando vuestro interior…
Perdisteis todo el calor
que este barrio podía daros.
Perdisteis todo su amparo.
Perdisteis todo su amor.