Aquellos primeros Reyes


Llegó Baltasar a Albores
entre copas, anunciando
lo poco que iba quedando
de mantecaos y alfajores.
Repartía sus dulzores
a puñados, a manojos,
y entre algún que otro sonrojo
de emociones contenidas
le daban la bienvenida…
Yo me quedé con tus ojos.

La cabalgata pasaba
repartiendo algarabía
a unas manos que a porfía
sus caramelos buscaban.
Era ya noche cerrada
con estrellas cual cerrojos
prendidas a un cielo rojo
que regaba las aceras
de sueños y dulce espera…
Yo me quedé con tus ojos.

Llegó por fin la mañana
que desparrama regalos
entre mimos colocados
en papel de filigranas.
Se descubría la trama
de compras, bulla y enojos…
Y mirando de reojo
tu semblante ante el encuentro
de tanto color expuesto,
yo me quedé con tus ojos.