Primer viernes de marzo


Nube de lirios sagrados
para un Lirio retorcido,
bajo el peso de una Cruz
sumido por el martirio.

Para el Hijo de Dios vivo,
para el Cordero Divino,
para que un viernes de marzo
de nuevo adelante el paso
y nos enseñe el Camino.

Es el día del Besapié,
no hacen falta más distingos.
Es primer viernes de marzo
y Sevilla a su regazo
acude, porque está escrito.

Escrito en letras de oro
en el libro de los ritos
que ésta ciudad conserva
desde que nadie recuerda;
desde ayer al infinito.

Porque nunca entenderemos,
los que a sus plantas nacimos,
un primer viernes de marzo
sin pie sagrado y descalzo;
sin Nazareno con lirios.

Nube de lirios sagrados
para un Lirio retorcido,
bajo el peso de una Cruz
sumido por el martirio.