Tararí


Reboza vanidad en su locura,
pues cuánto más explica, más la caga,
y no comprende que es agua pasada,
convirtiendo su vida en amargura.

Quedó su sueño, en infancia inmadura,
creyendo que los años no son nada,
y piensa que mentiras bien contadas
parecerán verdades y cordura.

Da lástima observar su decadencia
cayendo entre la mierda en el abismo.
Pero la mala leche, en su demencia,

su manipulación y narcisismo,
dejó a quién le quiso, indiferencia…
Ahora lo que hagas, da lo mismo.