Anuncio de primavera


Llegará sin el andar
sublime de costaleros,
sin aplauso en su costero
ni vítores al pasar.
Pero vendrá de azahar
perfumado en su elegancia
tomado de la abundancia
que por su barrio florece
y que cuando la luz crece
suelta al aire su fragancia.

Llegará sin sus cornetas
con afinados primores,
sin redoble de tambores
ni entrecortadas saetas.
Pero pondrá su Silueta
de Soberano Poder
sobre un gentío junto a Él
de promesas y proclamas
que lo traerá de Triana
como ella sabe hacer.

Llegará sin su compás
tan peculiar y elegante,
sin fila blanca delante,
sin romano y sin Caifás.
Pero traerá el paladar
de la nueva primavera
que Sevilla siempre espera
en brisa de aire divino
y que ha querido el destino
que de nuevo, sea trianera.