Serpiente de verano


Ya me estaba a mí extrañando
que en agosto no sacaran
la carrerita oficial
los de la prensa morada.
Y es que un verano sin Rosa;
sin Rosa y prensa morada,
hablando de demagogia
de técnica disfrazada
y de esos pobres del pueblo
que no van a la Campana
y tienen que ver los pasos
en una esquina entre marchas,
es lo mismo que un verano
sin la Velá de San´tana…
Los que en el invierno dicen
que de capirotes pasan
y para ver a la Patrona
ni siquiera se levantan
o se quedan en sus fincas
tocándose la batata,
quieren que las cofradías
pasen por otra Campana,
con su tribuna de pobres
y sus sillitas de playa.
Y a todo esto, de frente,
en una mesa adornada
con viandas de pescuezo
y vinos de buenas marcas,
tendrán a unos rivales
que se pegan como lapas
a los carguillos cofrades
que la vida les depara,
y que en su afán de ganarlos
prometieron hasta el alma
a quien tenía que votarlos,
aunque no participaran
en provocar los ingresos
que el invento generaba.
Así que ante el mangoneo
de una clase acomodada
que a unas subvenciones míseras
con recortar amenaza,
y vendedores de humo
jurando lo que haga falta
a todo el que le ha pedido
un favor para su casa,
la demagogia nos trae
una cosa ya inventada,
que es la de ver cofradías
a pie de calle, cercanas,
pero sin llevar sillitas,
ni neveras, ni butacas,
ni molestar al que hace
su penitencia callada,
alargándole el camino
sin motivos ni reclamas,
ya que cada cofradía
tiene para contemplarla
infinidad de lugares
con sus calles y sus plazas,
y es lo que en Sevilla siempre
entendió la gente llana.
Lástima que estos lumbreras
no tengan las mismas ganas
en cuidar el patrimonio,
y remangarse con ansias
para restaurar corriendo,
sin pausa, y como Dios manda,
Monumentos Nacionales
que en sus caras se desarman.