San Lorenzo


De verano a primavera
ha pasado San Lorenzo
desde que le ha vuelto al lienzo,
tras cinco días de espera,
la Divina Faz Cisquera
del que la llena de Luz,
y que abrazado a su Cruz
la llena de bendiciones
inundando sus rincones
de color y de quietud.

La plaza se marchitaba
soñando con el momento
de gozar con el reencuentro
de quien su Luz desbordaba…
Ante Su Ausencia, callada,
poco a poco se moría
llena de melancolía
en el más frío verano
donde ni el sol sevillano
le calentaba los días.

Pero de nuevo ha sentido
sobre su piel marchitada
las manos que la regaban
aliviando sus quejidos…
Y de nuevo el colorido
ha llenado sus fachadas;
de nuevo su piel rosada;
de nuevo color en su lienzo;
de nuevo es San Lorenzo
plaza de Luz encantada.