Dios de cerca


Dios está por todas partes;
un día nos enseñaron,
pero los que lo encontraron
llevan como baluarte
un corazón que reparte
amor entre sus hermanos,
y ofrecen siempre la mano
donde más se necesita
y su alrededor concita
un Dios presente y humano.

Jesús Obrero se llama,
la parroquia donde moran,
y allí todos colaboran
en mantener una trama
que haga sostenible el drama
de vivir en la pobreza,
y convierten en riqueza
lo mejor del ser humano
junto a un Dios que es tan cercano
que es tangible en su firmeza.

Un día en su busca nos fuimos
desde la calle Castilla,
y sin salir de Sevilla,
en medio de un gran olvido,
fuimos por Él bendecidos
con su Amor multiplicado
en tres mil gestos que han dado
vida a nuestra ambigua fe;
pues creo que nunca estaré
con Dios tan cerca: a mi lado.