Antes de que te
despierten
trajines de
forasteros
con un guía pinturero
que de tu encanto
diserte…
Antes, prefiero yo
verte.
Cuando el alba recién
sale
busco el silencio en
tus cales,
en el agua de tus
fuentes,
y huyendo de ruido y
gente
me pierdo entre tus
portales.
Busco por el alba
fresco
cómo saciar mis
sentidos
desde el olfato al
oído
en tu perfil
arabesco.
En tu manantial
refresco
mi sed de sevillanía
para comenzar el día
agarrado a mi pasado
tan puro y enrevesado
como es tu Judería.
Y busco por Doña
Elvira
el silencio reposado
entre un suelo
sombreado
mientras su fuente
respira.
Fuente que sueña y
delira
con algún beso de
amor
que entre jazmines en
flor
alguien le ofreció a
su amada
en la noche ya
acabada
por un estrenado sol.
Y por tu piel
empedrada
desemboco mis
andanzas
en una bella Alianza
donde mi paseo se
acaba.
Allí encuentro una
Alcazaba
que desemboca a las
plantas
de una torre que
levanta
la esbeltez de su
figura
entre un cielo que
conjura
sus hechuras de
Giganta.









